A toda la comunidad:
El Cordón Poniente es una espacio articulador político-cultural conformado por diversas organizaciones e individualidades del territorio, que desde mayo de 2025 trabaja con el propósito de rearticular, politizar y reconstruir el tejido social del histórico territorio de Barrancas hoy comprendido por las comunas de Quinta Normal, Cerro Navia, Lo Prado y Pudahuel.
Durante más de un año de trabajo sostenido, hemos impulsado más de 23 actividades político-culturales abiertas a la comunidad, entre ellas proyecciones de cine con realizadores, conversatorios, conmemoraciones y el desarrollo de la Escuelita Popular de artes y oficios. Estas iniciativas han convocado a vecinas, vecinos y organizaciones del territorio, permitiéndonos fortalecer vínculos comunitarios y avanzar en la construcción de un espacio más articulado, consciente y participativo. Nuestro quehacer ha sido constante, público y coherente con principios de autonomía, autogestión e independencia política.
En este contexto, el día 12 de abril fuimos objeto de una serie de acusaciones en una asamblea realizada en el espacio ubicado en San Luis #940, asamblea que supuestamente tenía por objeto la presentación del proyecto de trabajo del Cordón Poniente, pero que finalmente derivó en nuestra expulsión del espacio mediante una votación que consideramos carente de legitimidad. Dicha instancia no contó con la participación de todos los actores involucrados en particular, de la defensoría de derechos humanos que facilitó el uso del espacio; hubo una sobrerrepresentación de organizaciones dentro del espacio, con representación de organizaciones que funcionan fuera de él y organizaciones que efectivamente no tienen un funcionamiento; además, la votación se sustentó en un reglamento de convivencia del cual nunca fuimos informados formalmente.
Consideramos que nuestra expulsión no responde a hechos objetivos, sino a una decisión previamente articulada por sectores del espacio que consideran incómodo nuestro trabajo político-cultural desmereciendo y objetando el trabajo por la dignificación del espacio que hemos realizado a través del mejoramiento de su infraestructura inhabitable.
Las acusaciones levantadas en nuestra contra —relativas a supuestos actos de violencia, vínculos partidistas, uso indebido del espacio y responsabilidad en el ingreso de personas con denuncias previas— carecen de fundamento y responden a un proceso sostenido de deslegitimación de nuestro trabajo político y social que ciertos actores llevaron adelante mediante malas prácticas. Rechazamos categóricamente estas imputaciones.
Esta situación se ve agravada por medidas posteriores que terminan siendo violentas y evidentemente acordadas y planeadas previamente como el cambio de cerraduras sin previo aviso, lo que constituye un acto arbitrario y violento de un espacio que no les pertenece y del que se usufructúa la figura inválida del comité de administración para pensarse dueños del lugar y cerrar sus puertas.
Cómo Cordón Poniente, reafirmamos que nuestro actuar ha estado siempre orientado a dar vida a espacios comunitarios subutilizados, promoviendo la organización popular y el encuentro territorial. Reiteramos nuestro carácter autónomo, independiente de partidos políticos y comprometido con la construcción colectiva desde las bases. Debido a acusaciones que se esgrimieron en la reunión del 12 de abril, en donde se nos acusó de ser activistas de partidos políticos, de manera infundada y difamatoriamente.
Denunciamos públicamente la persecución, las difamaciones y las malas prácticas de las que hemos sido objeto, y hacemos un llamado a la comunidad a informarse, reflexionar críticamente y defender los espacios de organización popular desde principios de respeto, transparencia y participación real.
Seguiremos trabajando junto a nuestras comunidades, fortaleciendo el tejido social y avanzando en la construcción de un territorio digno, consciente y organizado. Porque con o sin un espacio, nuestra labor entra en seguir articulando y politizando nuestro territorio.